Miel, Própolis y Equinácea. Aumenta tus defensas naturales

Miel, Própolis y Equinácea. Aumenta tus defensas naturales

En esta época y en muchas zonas, estamos expuestos a cambios bruscos de temperatura. Donde yo vivo podemos pasar de noches frescas y húmedas donde la temperatura no alcanza los 4º, a superar los 20º a mediodía. Es normal que nuestro sistema inmune este sensible en tales condiciones, sobre todo en primavera y otoño.

El ritmo de vida actual debilita en muchas ocasiones nuestro sistema inmune, a veces solamente por falta de descanso y estrés excesivo. Muchas reacciones alérgicas, gripes y congestiones derivan en procesos que duran semanas y en los que estamos a medio gas, ni enfermos ni sanos…Continuamos con nuestro ritmo cotidiano hasta que en algún momento nos sentimos muy cansados y con debilidad general, viéndonos obligados a parar. Incorporar alguna de estas tres opciones te ayudará a mantener alejadas las infecciones durante las transiciones climáticas, muy buen momento para dar un refuerzo natural a nuestro organismo.

La miel.

La miel, alimento de naturaleza energizante es un potente antiséptico y cicatrizante. Es buena colaboradora en la eliminación de toxinas y para proteger el hígado durante tratamientos médicos o cubrir los déficits alimentarios en una dieta desequilibrada. La miel tonifica el corazón y ayuda a eliminar la retención de líquidos en los afectados de mala circulación o problemas cardiacos.

Alimento predigerido por las abejas por lo que se absorbe rápidamente, alivia el ardor de estómago y calma los dolores de úlcera. Las más indicadas para estos procesos son, la miel de romero, la de tilo o la de tomillo. La miel activa la eliminación del alcohol y demás toxinas en sangre, poniendo en marcha el metabolismo del hígado, para estas funciones elige una miel diurética como la de brezo o de espliego. En su composición contiene azúcares energéticos, vitaminas, minerales, enzimas activas, aminoácidos, ácidos orgánicos, sustancias antibióticas, polen, acetilcolina y agua. Utilízala a diario aunque sin abusar, para endulzar tus infusiones, bebidas y comidas. La miel natural no provoca caries por la acción de una enzima que contiene y que elimina la placa.

En etapas de más cansancio durante el día y poco descanso, tomar miel previene y mitiga la fatiga, decaimiento y estrés. Ideal en épocas de exámenes o entrenamiento fuerte. La más indicada en estos casos es la miel rica en minerales y de color oscuro como la de alforfón y la de brezo.

La miel con limón es un buen remedio para aliviar los problemas de garganta, sinusitis, tos y resfriado común. Un vaso de agua templada con miel, una cucharada de polen y una cucharada de vinagre de manzana antes del invierno y en primavera, ayuda a vacunarse de forma natural. Las propiedades antisépticas y cicatrizantes de la miel evitan las infecciones y aceleran la curación de la piel dañada o quemada, todas son cicatrizantes, pero la mejor para los tratamientos de la piel es la miel de lavanda.

La miel de tilo y de azahar son muy eficaces para curar el insomnio, el estrés y la ansiedad. Prueba a tomar un vaso de leche caliente endulzado con este tipo de mieles, antes de acostarte. Vas a ver como desde el primer día mejora la calidad de tu sueño.

La miel es un alimento prebiótico, pues contiene oligosacáridos propios que aumentan la población de la flora bacteriana de bifidobacterium y lactobacillus, de forma natural, mejorando la salud digestiva y por descontado del sistema inmune. 

La miel tiene efectos laxantes y es muy eficaz contra el estreñimiento si tomas una cucharada en ayunas con un vaso de agua. La mejor para combatir el estreñimiento es la miel de acacia. Pon a hervir durante 30 minutos, un litro de agua con 2 cebollas, 2 zanahorias y 2 ramas de apio. Cuela el caldo resultante y añade cucharadas grandes de miel de romero. Toma dos o tres tazas al día, una antes de dormir y por la mañana el resto del caldo, además de una excelente hidratación conseguirás normalizar el tránsito intestinal en muy pocos días.

Prueba a hacerte una mascarilla de miel en la cara y escote, coloca la mezcla también en las zonas del cuerpo con asperezas y rugosidades como codos, rodillas y pies. Para prepararla mezcla dos cucharadas de miel en una cucharada de aceite de oliva y deja actuar la mascarilla durante al menos 20 minutos, los resultados son espectaculares. La miel tiene propiedades antioxidantes gracias a su alto contenido en ácidos fenólicos y enzimas como la catalasa y la glucosa oxidasa, que son capaces de proteger a las células de los radicales libres.

El própolis.

El própolis es un producto complejo, producido por las abejas obreras a través de una sustancia recolectada en los brotes, cortezas y pecíolos de las hojas de ciertas plantas. Las abejas producen própolis para reforzar la colmena de las agresiones externas durante el invierno. Las abejas lo utilizan para llenar los huecos en las paredes de la colmena y reducir el tamaño de las aberturas. Su nombre proviene de los términos griegos pro que significa «adelante» y polis que significa «ciudad».

Este alimento tiene gran cantidad de principios activos para la defensa del organismo. Se utiliza especialmente para combatir naturalmente infecciones, enfermedades orales, heridas y problemas de la piel. Combate las infecciones por hongos, verrugas, enrojecimiento, eccema o psoriasis. El própolis contiene muchos flavonoides con poder antioxidante. Estas sustancias se oponen al estrés oxidativo, es decir, la acumulación de especies hiperreactivas dañinas para las células. El própolis puede promover la supervivencia celular y combatir el envejecimiento prematuro del cuerpo.

Alivia los síntomas en caso de enfermedades como la faringitis, laringitis, amigdalitis, gingivitis, rinitis e infecciones del oído. También se recomienda tomarlo antes de la llegada del invierno y en la primavera para fortalecer el sistema inmunológico.

Por lo general es de color marrón, es posible distinguir varias variedades de própolis con diferentes colores dependiendo de su origen, composición y método de extracción. El própolis marrón, el más común en Europa y se produce principalmente a partir de álamos y coníferas. El própolis rojo, se origina en los manglares de Brasil. El própolis verde es originario de la zona del Paraná y proviene principalmente de las hojas del romero. Dependiendo del tipo de própolis, la composición puede variar, pero todos los própolis contienen en particular resinas, ceras, flavonoides, ácidos cafeicos, compuestos fenólicos, aceites esenciales, polen, oligoelementos y vitaminas. El própolis se puede encontrar en muchos formatos, también se puede integrar en ciertos productos alimenticios, como los caramelos o chicles.

Varios estudios han demostrado la acción del própolis para promover la curación de los procesos en casi todas las enfermedades infecciosas e inflamatorias. El própolis sirve como agente desinfectante, gracias a esta propiedad anti infecciosa el producto despliega muchas capacidades terapéuticas.

El própolis tiene muchísimos beneficios para aumentar la respuesta natural del organismo hacia una óptima salud y regeneración de las defensas inmunes. Según varios estudios, el própolis actúa sobre la llamada inmunidad no específica activando macrófagos. Estos son un tipo de glóbulo blanco que puede luchar contra ciertos patógenos.

En la suplementación nutricional, la dosis puede variar de un producto a otro dependiendo de la marca y composición. Se debe hacer referencia a la información en el envase de los complementos alimenticios, y se recomienda pedir consejo médico.

La equinácea.

La Equinácea es otro potente estimulador para reforzar las defensas del organismo. La toma de equinácea contribuye a disminuir la fiebre, la mucosidad y la tos asociadas tanto al resfriado como a otras enfermedades del sistema respiratorio. También contribuye a su prevención, ya que actúa como bloqueador de la acción de virus y bacterias. Sin duda, el uso más frecuente de esta planta, es para reducir los síntomas del resfriado común. Esto se debe a las dos principales propiedades de esta planta, la capacidad para reforzar y potenciar el sistema inmunitario y su efecto antibiótico y antiinflamatorio natural capaz de activar la producción de leucocitos.

La equinácea está recomendada en pacientes que tengan diagnosticado un trastorno de déficit de atención o hiperactividad. También ayuda a mitigar los síntomas de fibromialgia y de fatiga crónica. Se recomienda en caso de cualquier tipo de cáncer gracias a su capacidad antiinflamatoria y estimulador del sistema inmune, incluso en personas con cualquier tipo de cáncer. Además de estas propiedades anteriormente descritas y por tratarse de un potente cicatrizante, también puede aplicarse de forma tópica para tratar diferentes infecciones y patologías de la piel, tal como sucede con la miel.

La equinácea es rica en vitaminas, minerales, betacarotenos y fibra. Son muchos los productos que podemos encontrar en el mercado elaborados a base de equinácea, personalmente comprueba que proceda de cultivos y empresas con producción biológica y que no contenga, como sucede en algunos preparados, trazas de gluten.

Lo descrito en este post son sugerencias de salud, en este momento estoy tomando miel y equinacea, pèro te recomiendo que seas asesorado por un buen profesional antes de consumir cualquiera de estos productos. El motivo principal para suplementar es mantener la vitalidad y conservar la energía cuando el ritmo de vida exige fortaleza y no disponemos de ocasiones para descansar y reponernos.

Muchas gracias por leer, deseo te haya sido útil este post.

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