Ganas de Primavera

Ganas de Primavera

Cada año sucede, es inevitable…En cuanto menos lo piensas, un día ves el brote de una flor o sientes una brisa cálida en el rostro. Como todo ciclo la energía se renueva y lo estacional se transforma constantemente.

Este 2020 la primavera meteorológica llega al hemisferio norte el día 20 de marzo a las 4: 50 horas. Deseando estamos muchos de este periodo de renovación energética que barre todo lo que sobra.

Firmemente creo que si aprendiéramos a observar, entenderíamos el sabio mensaje que nos muestra la vida constantemente. Nosotros rígidos, nos empeñamos en seguir el mismo ritmo todo el tiempo y la vida nos suplica para que nos re-ubiquemos cada tres meses más o menos. Es la energía del dar y recibir, del hacer y del parar…de la vida, la muerte, del cambio y el renacimiento.

Como todo en la naturaleza, nosotros también formamos parte del mundo celular y energético que habita cada ser. Estamos ligados a ello por más que nos empeñemos en olvidarlo, un ciclo de entropía y renovación que es innato a todo lo que vibra. La vida es transformación y pretender mantener constantemente las mismas rutinas y posiciones, solo conseguirá debilitarnos. Uno debe rendirse a lo que «es» en cada momento para poder fluir y fortalecerse.

Más luz, más actividad…Menos luz, menos actividad. Calor, ralentizar al máximo el tiempo, calma, ligereza…Frío, movimiento, aprovechamiento, compactación, protección. Nosotros que nos creemos tan inteligentes, vamos mal cuando seguimos trabajando de la mañana a la noche, vamos mal cuando la luz de un led sustituye a la luz del sol, vamos mal cuando nos excedemos con la alimentación en épocas de mucho calor…etc. ¿Cuando nos desconectamos de nuestra sabia biología?.

En primavera hay muchos cambios de temperatura, en un solo día podemos pasar de tener frío a transpirar en pleno mediodía. Nos cuesta salir de la cama en la mañana y por la tarde nos quedaríamos gustosos paseando por cualquier rincón de nuestra ciudad. Como si todas las fuerzas de la naturaleza se unificaran, se nos presentan por sorpresa los últimos hielos, y en un par de horas, el calor del sol despierta los brotes en los frutales. A la vez un fuerte viento suelta el polen para asegurar la continuidad de las especies, barriendo lo que ya no puede ser útil y la noche se suaviza para proteger todo lo nuevo. Entre tanta polaridad andamos nosotros, queriendo que llegue un poco de estabilidad del tipo que sea y asegurar esa falsa sensación de control que (aparentemente) nos tranquiliza.

La primavera nos enseña con su energía estimulante, que todo vuelve a vibrar. Tras un tiempo de quietud y reposo, la fuerza de la vida despierta en cada célula una nueva necesidad de movimiento. Es momento de sacudir, de remover, de elegir, de atreverse a florecer de nuevo.

Aferrarnos a lo estático es confrontar la vida misma. Resistir las fuerzas de la naturaleza misma es un desgaste en vano. Como brote nuevo podemos dejarnos mecer y acariciar por esta estación tan potente y transformadora. Abrir los ojos, los sentidos y la mente a las novedades que la vida nos presente, permitir que florezca en nuestro ser una nueva gama de colores y aromas que borren el letargo de un invierno que la mayoría de las veces perpetuamos.

Comienza a sacarte las capas de condicionamientos, no importa de qué tipo sean …Encara tu día mirando hacia el sol, aunque se encuentre debajo de un cielo nublado. Abre los brazos a las novedades y comparte con los demás la maravilla de la vida. Siembra por doquier todo lo nuevo que quieras ver nacer, todo lo que quieras recolectar, viértelo en tu campo de cultivo. Y permite que la fuerza de la vida haga el resto, confía y regocíjate. Pasea cada día esparciendo alegría, riega con dedicación y amor las cosas que Amas. Este ciclo te necesita interesado, activo en tu vida, presente.

La energía de esta primavera está entrando para quedarse durante tres preciosos meses, de tu mano está aprovechar su fuerza y poder de transformación. Cuando termine habrás afianzado un nuevo periodo de disfrute, un nuevo ciclo de días largos para saborear los primeros frutos y sobre todo, habrás soltado todo lo muerto y seco que ya no te sirve para avanzar.

Sumate al ciclo natural de todo lo vivo, limpia, poda, suelta y renace…saldrás fortalecido, es inevitable.

Gracias por leer, ¡saludos!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.